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Casa Fuerte

Bien de Interés Cultural en el año 1986

Ingenio de azúcar y agua

La caña de azúcar se introduce en Canarias, desde Madeira a finales del siglo XV, convirtiéndose en la fuente principal de riqueza en el siglo XVI. Esta se adaptó rápidamente a las condiciones climáticas, desarrollándose la industria azucarera en Canarias, que trajo consigo los sistemas de cultivo y todo lo necesario para el proceso de transformación e instalación de los ingenios. En la isla de Tenerife el cultivo se extendió primero por el norte de la isla y luego a mediados del siglo XVI se desplaza hacia el sur, con los ingenios de Adeje y Arona.

En Adeje encontramos dos ingenios,  uno en la Concepción, construido por Antonio de Castro y otro en la Casa Fuerte construido por Pedro de Ponte.

El ingenio de Adeje, empezó a construirse en 1554, pues Pedro de Ponte concierta con Antonio de Blas, maestro de hacer ingenios, para que le haga uno en Adeje en noviembre de 1553. 

Constaba de varias dependencias, el molino, la casa del Ingenio y la casa de purgar. En el molino, se usaba primordialmente el agua como fuerza motriz, por lo que tanto la obtención y canalización del agua era indispensable para el funcionamiento del mismo. El agua actuaba sobre las paletas de una rueda de tea, y el movimiento se transmitía a un cilindro que trituraba la caña, soltando parte de su jugo, para pasar luego a la prensa donde era exprimida totalmente y reducida a bagazo. En el ingenio de Adeje había tres prensas. 

Las rentas del ingenio fueron cuantiosas hasta la década de los 80, que empezaron a mermar debido a la competencia del azúcar brasileño, a los ataques de los piratas, a las catástrofes naturales y a las duras cláusulas de obligaciones del  mayorazgo.Lo que contribuyó a que se mantuviera la producción azucarera y se aumentara la vitícola  y de cereales.

El azúcar se exportaba directamente por el puerto de la Caleta, hacia Cádiz y Amberes.

Casa Fuerte

Este, en otro tiempo impresionante, palacio-fortaleza, residencia durante varios siglos de la familia Ponte y sus descendientes en Adeje, fue empezado a construir hacia el año 1556 por Pedro de Ponte. En 1555, recibe autorización para construir la Casa–Fuerte por Real Cédula de 2 de mayo dada por la princesa doña Juana, hija del emperador Carlos V. El motivo que alega para que se le conceda son las incursiones de piratas franceses e ingleses en las costas de Adeje. Se concede también la alcaidía de la fortaleza, para sí y para sus herederos, sin otra obligación que la de prestar pleito y homenaje a los Reyes de España. Su petición de convertir Adeje en un señorío jurisdiccional no tuvo éxito hasta 1655, año en que fue concedida a Juan Bautista de Ponte Fonte y Pagés, convirtiéndose en el primer señor y marqués de Adeje.

La Casa-Fuerte se convirtió por espacio de más de trescientos años en el centro político, económico y social de la jurisdicción de Adeje, así como símbolo imponente de toda una era: la del régimen señorial de los Ponte.

El último miembro de la familia Ponte que habitó esta Casa-Fuerte fue el Marqués Don Domingo José de Herrera Ayala y Ponte, que murió en 1766, dejando en su testamento una declaración exacta de todas las modificaciones que efectuó en el edificio. A partir de entonces fue residencia del Administrador de los Marqueses de Bélgida y de sus empleados.

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A mediados del siglo XVI, existió en Adeje el último ingenio de azúcar de la isla, alimentado por las aguas del Barranco del Infierno. Este ingenio estuvo ubicado en la Casa Fuerte con anterioridad a la construcción de ésta y su producción fue la más importante de Tenerife.

C/ Grande, 1   38670, Adeje
Horario: 8:00 - 15:00 h