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El cuadro de la Anunciación del Retablo Mayor, con motivo del día de la Patrona, la Virgen de la Encarnación

25 MARZO 2022

En el retablo mayor de la Parroquia de Santa Úrsula, dedicado a la Virgen de la Encarnación, se encuentra, en el segundo cuerpo del retablo, una pintura que representa el tema de la Anunciación.

El cuadro presenta poca profundidad y lo limitan dos estípites que se corresponden con los dos de la hornacina central del primer cuerpo, empleándose en ellos el negro y el dorado. A los lados de los estípites y coincidiendo con las calles laterales del primer cuerpo se encuentran unos tableros de forma triangular, recortados en su lado exterior. Dentro de ellos se pintan unos temas vegetales en amarillo y azul sobre el fondo rojo. Rodean un pedestal sobre el que se ha posado un gran pájaro amarillo con las alas extendidas. Remata el retablo una crestería con temas vegetales pintados con el anagrama de María.

El dibujo es forzado y factura mala. A la derecha se encuentra la virgen arrodillada y con la cabeza ligeramente inclinada, en actitud de recogimiento y las manos juntas sobre el pecho. Detrás de ella cuelga un cortinaje. A la izquierda el arcángel San Gabriel, con la rodilla derecha en la tierra y la izquierda flexionada, en su mano izquierda lleva una azucena y alza la derecha manera de saludo. El centro superior aparece el Espíritu Santo en forma de paloma rodeada de un halo de luz, uno de cuyos rayos se prolonga hasta la Virgen, siguiendo la iconografía tradicional del tema.

La disposición general del cuadro sigue una línea diagonal, aunque no muy marcada, dada principalmente por la relación existente entre el Espíritu Santo y la Virgen, ésta y el ángel, cuya ala extendida prolonga la diagonal. El Espíritu Santo es también el foco de luz que ilumina la escena.

El pintor no dominaba la técnica de los plegados, que en algunos casos se limita a esbozar, como en la túnica de la Virgen. En otros resultan poco naturales y excesivamente geométricos, como en el manto de la Virgen y las vestiduras del ángel. En este último, los pliegues son numerosos y menudos. Quizás sea el cortinaje donde se logra un mayor dominio de la técnica de los paños.

Las facciones de la virgen parecen tener una ligera influencia rafaelesca. En el colorido predominan los tonos pálidos, empleándose el rosa en la túnica y el azul en el manto. Los tonos blancos son para las vestimentas del ángel y la azucena. Los tonos cálidos se reservan para el cortinaje y el manto del ángel.[1]

Según la información consultada en el Archivo Parroquial y en el Archivo Histórico de Casa Fuerte, en el siglo XVIII se producen las reformas y ampliaciones de la iglesia parroquial. Gracias a Domingo José de Herrera, el Marqués y a su madre, la Marquesa Magadalena Luisa de Llarena y Viña, camarera de la Virgen de la Encarnación, y a quién debemos el encargo de este retablo que sustituyo al anterior, que se describe como un retablo dorado y fue esta Marquesa la que también encargó el Libro de Milagros de Nuestra Señora de la Encarnación.

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[1] Frías García, Mª Isabel. Visión Histórica-Artística de la Villa de Adeje, Ayto de Adeje, 1989, p 68-70.

                                     Juan Desiderio Afonso Ruiz

                                    Licenciado en Historia del Arte.

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