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La Caleta huele a sal, pescado y recuerdos…

3 AGOSTO 2015

Exposición de fotografías antiguas al aire libre: “INSTANTES ROBADOS AL PASADO” y presentación del  trabajo documental “LA CALETA, MEMORIAS DEL MAR”

Con motivo de las fiestas de La Caleta 2015, el Ayuntamiento de Adeje desde el  Área de Desarrollo Creativo, Deportes y Conocimiento, en colaboración con la Comisión de Fiestas La Caleta  2015 y los vecinos y vecinas del barrio, ha desarrollado un trabajo de recuperación gráfico y testimonial que se materializará en una exposición de fotografías antiguas al aire libre en distintos espacios del barrio. La iniciativa incluye un trabajo documental protagonizado por la ciudadanía del barrio de La Caleta que a través de sus palabras dibujan el pasado de este núcleo pesquero.

Desde la Concejalía de Patrimonio Histórico-Artístico del ayuntamiento de Adeje, queremos agradecer la colaboración de los vecinos de La Caleta, que de manera muy generosa han cedido sus fotografías para engrosar el Archivo Fotográfico Municipal. Contando con más de quinientas nuevas fotografías, muchas de ellas con un gran valor histórico o sentimental, que ilustran a la perfección el cambio que ha experimentado el litoral adejero en las últimas cuatro décadas.

La exposición fotográfica al aire libre podrá ser visitada en los diferentes espacios del barrio a partir del día 5 de agosto hasta la finalización de las fiestas. Asimismo, el trabajo documental protagonizado por los vecinos y vecinas del barrio, se presentará el día 6 de agosto a las 21.30 h. en el recinto ferial.

Es todo un placer sumarnos a iniciativas vecinales de este tipo, que nos ayudan a recuperar y encontrarnos con los aspectos etnográficos y culturales que nos unen como pueblo. Rescatando recuerdos e instantes robados al pasado, que vienen a engrosar el riguroso trabajo de conservación documental, en forma de viejas fotografías y testimonios de los protagonistas de un pasado no tan lejano, pero que en un futuro tendrá un valor aún mayor del que ya tienen.

Desde este blog, queremos reiterar las gracias al barrio de La Caleta y a la Comisión de Fiestas  2015 y les invitamos a participar activamente en estas fiestas marineras en honor a la Virgen del Carmen.

Breves apuntes  históricos de La Caleta.

La  vinculación  de Adeje con el  mar  es una constante a  lo largo de los siglos, ya desde la época aborigen,  pues los primeros pobladores que se establecieron en Adeje vinieron por el mar.

 Los guanches  tenían una estrecha relación con el mar del que  no solo extraían abundantes recursos económicos, con la practica el marisqueo y de la pesca en zonas cercanas a la costa, como lo evidencias los  abundantes restos arqueológicos que se han encontrado en el litoral adejero, sino la vinculación del mar con el mundo mágico y ritual. El lugar conocido como el Humilladero, fue un importante lugar de culto prehispánico, no es por azar que fuera en este lugar, donde apareciera la imagen de la Virgen de la Encarnación. Obedeciendo este acontecimiento, a las habituales prácticas de evangelización, por parte de los conquistadores castellanos.

Por el mar también llegaron los conquistadores castellanos, convirtiéndose  el reino guanche de Adeje en uno de los bandos de paces, y por el mar llegó la Virgen de la Encarnación, por el puerto conocido en principio como de la Ramada  o Enramada, que mas tarde daría paso a otros puertos como el de la Caleta, uno de los más importantes en el tráfico marítimo de productos como el azúcar que iba destino a los principales puertos europeos y de personas que emigraban al continente americano.

El aprovechamiento del litoral ha sido fundamental para las clases populares, la recolección de diversas especies como los moluscos y peces fue habitual entre los aborígenes, en las épocas de penurias económicas  se recurrió a una fuente de recursos como era el  mar, el desplazamiento a la costra en verano no se trataba de una práctica  estival de veraneo, sino  que pastores y agricultores pobres, que vivían en las medianías, bajaban a las costas para así  aprovechar los recursos que éstas les brindaban, no solo marisqueaban y pescaban, sino que aprovechaban diversas especies vegetales como la barrillla y la recolección de sal en los charcos, y la extracción de materiales de construcción como arena y los cantos conocidos como toscas.  La cantera de San Sebastián, dio mucha tosca, que modelada por el esfuerzo de los hombres de una época que se utilizaron para la construcción de casas, salones de empaquetado  y canales de riego.

A medida que  estos campesinos  se fueron especializando en la pesca, se establecieron de forma estable en el litoral, es el caso  de la Caleta o del Puertito.

 La Caleta de Juan Bernal como aparece en  un mapa del siglo XVIII,  debe su importancia a su puerto natural  que permitió el tráfico marítimo,  con la salida y entrada de los barcos que transportaban personas y productos  hasta bien entrado el siglo XX. Pero la Caleta tiene un rico pasado histórico, es una zona  rica en  yacimientos  arqueológicos  y desde el siglo XVI, se convierte en el puerto de La Casa Fuerte, construyendo Pedro de Ponte un almacén y casa, desde  donde exportaba azúcar e importaba esclavos.  La Caleta  fue objeto de  incursiones  piratas desde el siglo XVI hasta el XVIII, que  hicieron  imposible   el crecimiento de la población.

 Será a partir  del siglo XIX cuando  experimente  un crecimiento importante debido a  la actividad pesquera y a la introducción de cultivos de exportación, tomates y plátanos, por las grandes explotaciones agrícolas. 

Según recuerdan los vecinos de la Caleta, las primeras casas se construyeron a raíz de la compra de  parte de la finca de Casa Fuerte por Fyffes, que dejó que sus empleados construyeran algunas casas pagando una perra al año, así se establecieron algunos pescadores  y el resto de los vecinos venían en verano desde Adeje.  En aquellos tiempos  las casas,  eran de  torta  cubiertas por cañizo, había bastantes chozas de piedra seca cubiertas por aulagas y  cuevas.

 Al principio los vecinos de Adeje venían caminando por el camino de la Fuentita, hasta que se hizo la carretera de tierra que unía Adeje con los Cristianos, casi todo venía por el mar, en los barcos de cabotaje, como el Adeje, el Chasna, el Isora  y La Greñusca, que se hizo famosa después del guerra  Civil porque traía el millo lleno de gorgojos.

El muelle era utilizado  para embarcar los tomates y los plátanos, y para ir a Santa Cruz tenían que trasladarse en barco, cosa  que hicieron muchos adejeros para  irse a Cuba o a  Venezuela.

 Don Fernando García era el encargado de la lonja en el muelle  y se encargaba de encender el faro.

  Mientras que los pescadores vivían en la Caleta todo el año dedicándose a la pesca durante la noche, sus mujeres trabajaban en los tomates. El pescado se vendía en el muelle y el que sobraba se llevaba para otros lugares como Adeje, Taucho, Tijoco, etc...  En una cueva que había debajo del Morro se sacaba aceite.

 La vida era bastante dura, no había agua,  había que traerla desde Adeje en garrafones, hasta que vino el batallón de soldados y  construyeron un pozo  en el barranco  del Varadero, que se llenaba con el agua de la lluvia,  Don Sebastián García  suministraba  el agua sacándola del pozo  y llenando garrafones que vendía a una peseta,  cuando se terminaba Don Julio Bello traía agua en bidones en su camión.

No había luz eléctrica, así que se alumbraban con mechones, velas, quinqués  y capuchinas, que hacían con latas vacías llenándolas de queroseno  y  con una mecha  hecha con tela, para cocinar usaban  aulagas, cardones,  y tabaibas secas, mas tarde empezaron a utilizarse los infiernillos de petróleo.

La comida, además de lo que aprovechaban del mar, la tenían que traer de Adeje, fundamentalmente papas, gofio y fruta pasada, el pan era un lujo que duraba varios días. El transporte se hacía a la cabeza  o en burros,  hasta  llegaron las guaguas  de Gaspar Bello y  Julio Bello.

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