El sábado, 28 febero, vivimos una nueva jornada de naturaleza, convivencia y descubrimiento dentro del programa Caminando por la Vida, adentrándonos en uno de los enclaves más especiales del norte de la isla: la conocida Ruta de las Brujas, en los Montes de Tacoronte.
La caminata, de carácter circular y nivel medio, nos llevó a recorrer aproximadamente 8,5 kilómetros a través del monteverde, partiendo desde la zona de Las Calderetas. Desde los primeros pasos, el entorno nos regaló una atmósfera única: el clima quiso sumarse a la experiencia creando el escenario perfecto para esta ruta cargada de historia y tradición. Brumas y nieblas nos acompañaron durante gran parte del sendero, junto a pequeños momentos de lluvia que intensificaron ese aire misterioso que da nombre al recorrido.
El grupo avanzó entre senderos frondosos hasta alcanzar el emblemático Bailadero de las Brujas, un lugar profundamente ligado al imaginario popular canario. La humedad del bosque, el silencio del entorno y la belleza natural del paisaje permitieron conectar plenamente con la esencia del lugar y disfrutar de una experiencia diferente, donde naturaleza y leyenda se entrelazan.
Continuamos posteriormente por el Camino de la Virgen en dirección a la Cruz de Fune, realizando varias paradas para descansar, compartir impresiones y contemplar las vistas del entorno rural y forestal que caracteriza esta zona de Tacoronte. El recorrido transcurrió en un ambiente de compañerismo y disfrute colectivo, reafirmando el valor de caminar en grupo y compartir experiencias al aire libre.
Tras completar la ruta y regresar a Las Calderetas, la jornada concluyó con un merecido almuerzo en un restaurante local, momento perfecto para la convivencia, las risas y el intercambio de anécdotas vividas durante la caminata, poniendo así el broche final a un día marcado por la naturaleza, la magia del bosque y el buen ambiente del grupo.
















































