En 2026, la innovación y el cambio social tienen rostro de mujer. Desde laboratorios y oficinas hasta aulas y comunidades, cada proyecto liderado por mujeres desafía convenciones, abre caminos inéditos y reescribe la historia de lo posible. Este año no es solo un calendario; es un escenario en el que la creatividad, la visión y la resiliencia femenina se encuentran con recursos, redes y oportunidades que les permiten transformar ideas en acciones concretas. Cada iniciativa, cada emprendimiento, cada investigación liderada por mujeres es un recordatorio de que la ciencia y el progreso social no son territorios neutrales: dependen de quiénes se atreven a ocuparlos, a cuestionar lo establecido y a construir puentes donde antes había barreras invisibles.
La Navidad, más que una fecha, es un territorio emocional donde la identidad, los afectos y los rituales se entrelazan en un mapa íntimo que cada persona habita de forma distinta. Para miles de mujeres migrantes que viven en España, estas fiestas se convierten en un espacio especialmente complejo: un tiempo suspendido entre la nostalgia y la reconstrucción, entre la distancia de lo que se dejó y la tarea diaria de crear un hogar nuevo en otro país. La Navidad es, para muchas de ellas, una frontera simbólica: un recordatorio de lo que se ha perdido y, a la vez, un escenario donde se reescriben tradiciones, vínculos y significados.
La Constitución Española de 1978 constituye el pilar jurídico y simbólico de la democracia contemporánea en España. Su gestación, envuelta en la complejidad política de la Transición, suele narrarse a través de la figura de los siete llamados Padres de la Constitución, convertidos con el tiempo en emblemas de consenso y reconciliación. Sin embargo, esta imagen oculta una realidad más rica y poliédrica: la presencia, influencia y aportaciones de varias mujeres que, desde distintos ámbitos, contribuyeron de forma decisiva a la configuración del texto constitucional y al clima político y social que lo hizo posible.
El flamenco encierra en sus formas una memoria colectiva en cuya historia late un pulso femenino que ha dado forma a su estética, su emoción y su permanencia. La mujer, muchas veces relegada en la historia oficial del flamenco, ha sido en realidad su cimiento invisible: transmisora de tradición, creadora de estilos, musa y artista, cuerpo y voz del duende.
El alumnado de 2.o de Bachillerato de la optativa de Literatura Canaria del IES Adeje estrenará el próximo 25 de noviembre a las 11:30, en el Auditorio de Adeje, una obra escrita por el propio grupo a partir de la novela Él, de Mercedes Pinto. El montaje rinde homenaje a la autora canaria y a su célebre conferencia El divorcio como medida higiénica, leída hace 102 años en la Universidad Central de Madrid, un texto pionero en la defensa de los derechos de las mujeres.